PROYECTO PERSONAL

Cuando trabajo para un cliente, el proceso a seguir suele ser el siguiente:

PETICIÓN DEL CLIENTE – INVESTIGACIÓN – CONCEPTUALIZACIÓN – CREACIÓN

Pero cuando se realiza un trabajo personal, el proceso se modifica de mil formas diferentes, de hecho puedes estar inmerso en la creación de un proyecto nuevo sin saberlo realmente, o incluso puedes automatizarlo y hacer proyectos como churros o puedes tratar de navegar por las ideas y sensaciones que van surgiendo a cada momento.

Particularmente esta última es la más interesante para mi, aunque también la más confusa. Vas caminando a oscuras, no hay un camino fijado y nunca sabes que va a salir ni que te encontrarás en el viaje, como en la vida.

Siempre he sido fiel defensor de que los procesos artísticos nos ayudan a conectar con partes de nosotros mismos a las que no tenemos acceso en el rápido ritmo de la vida cotidiana.

Me di cuenta de que mis ilustraciones trataban de gritarme algo que llevaba muchísimo tiempo intentando entender y que por fin se me reveló con total claridad:

ESFUERZOS VACÍOS

Durante muchos años he estado soportando y adaptándome a situaciones que no eran necesarias en mi vida, con la falsa esperanza de que todo ese esfuerzo fuera recompensado en algún momento.

¿Y si me relajara más? ¿Y si dejara de gastar energía en cosas que no valen la pena? ¿Y si tratara de ser más yo? ¿Realmente sé quien soy yo?

Diría que traté de responder a estas preguntas con mis ilustraciones, pero sinceramente, sigo en el camino para responderlas.

ÚLTIMOS PROYECTOS

Scroll al inicio